Durante la cirugía, utilizamos un proyectómetro para asegurarnos de lograr las medidas deseadas según el plan, acercándonos así a los resultados esperados.
Es importante recordar que cada paciente es único. Hay muchos factores que pueden influir en los resultados, como la asimetría facial, el tipo de piel, cómo cicatriza la persona (por ejemplo, si tiende a formar queloides), la estructura de la nariz, el tipo de cirugía, los cuidados después de la operación, la anatomía del paciente, entre otros.